Salma Hayek Jiménez nació en Coatzacoalcos el 2 de septiembre de 1968. Hija de Don Sami Hayek Domínguez, empresario porteño y Doña Diana Jiménez de Hayek, (fundadora de la Escuela Valores Artísticos y descubridora de talentos como Olivia Gorra Ramón, soprano triunfadora nacida también en Coatzacoalcos), padres a los que sin duda Salma les debe su espíritu tesonero y carácter que la ha llevado a triunfar en el firmamento estelar de Hollywood.
Salma estudió la primaria y parte de primer año de secundaria en la escuela Margarita Olivo Lara de Coatzacoalcos, y cuando tenía 12 años de edad fue enviada a una escuela en Louisiana para continuar su formación escolar y moral. Luego, Salma fue a Houston dónde vivió con una tía hasta los 17 años. Salma pasó a la Ciudad de México para asistir a la universidad donde comenzó los estudios superiores especializándose en relaciones internacionales. Sin embargo ella tenía otras inquietudes, por lo que en una ocasión le habló a su padre de sus metas en la vida, entre las que destacó ser actriz.
La tenacidad y su carácter hicieron el resto, pese a los comentarios negativos y el escepticismo de sus amigos, ella inició el duro ascenso hacia la cima. No fue fácil, pues tuvo que iniciar desde abajo, pero el talento y los dones naturales se aprecian desde lejos, se inició con Aladino y la lámpara maravillosa en 1988, con la que empezó su deslumbrante carrera, luego, en 1989 ganó el Premio TV y Novelas como la revelación en Nuevo Amanecer, también la Mejor Actriz en Teresa y el Heraldo de ese año, el EMMY de México.
Su popularidad se disparó increíblemente y el impacto en nuestro país fue excelente. Con los ojos fijos más arriba, se mudó a Los Angeles, determinada a conquistar un lugar en la pléyade del séptimo arte. Estudió actuación en el Conservatorio Stella Adler de Los Ángeles. Ahora, ha pasado de actriz a estrella de cine, muy famosa y cotizada. Se le ha visto actuar a lado de luminarias como Richard Harris, Antonio Banderas, Kevin Kline y Cindy Crawford, entre otros. Su nombre ahora ya brilla con luz propia entre los grandes nombres de las luminarias de Hollywood.
Su íntimo deseo expresado en una entrevista en 1997 fue: "Mi objetivo es filmar películas durante toda mi vida. Quiero trabajar por mucho, mucho tiempo...y si tengo suerte y la bendición de Dios, tal vez en algún momento habrá una película que se convierta en un clásico". Ya bien situada en el universo estelar de la meca del cine, no dudamos que supere sus objetivos.

Lo que ha conseguido ha sido a pulso, entre una competencia feroz, debido a la gigante que lleva por dentro la pequeña y audaz Salma... hija de Coatzacoalcos.