Genaro Sulvarán, actualmente barítono prestigiado en pleno ascenso y con amplia reputación entre los conocedores del vibrante ámbito de la ópera, nació el 12 de julio de 1964 en la Ciudad de las Avenidas, estudió la secundaria en la Esc. Sec. y de Bach. Miguel Alemán Valdés, diurna. Más adelante, fue compañero académico de Olivia Gorra Ramón, soprano triunfadora nativa también de nuestra ciudad y puerto. Inició su preparación operística desde los 17 años de edad, educando su voz, desarrollando fuerza y musicalidad, además de sus aptitudes interpretativas.
En la plataforma profesional su debut fue en el Palacio de Bellas Artes de México, en 1991, en la obra Carmen como Escamillo, a partir del cual comenzó a actuar en los principales teatros y festivales de nuestro país. Durante sus años de carrera profesional, puede decirse que se ha ido consolidando gradual pero consistentemente.
Se clasifica a sí mismo como verdiano, esto es, un intérprete natural del compositor Verdi, pues el vibrato natural de su potente voz es el adecuado para interpretar al inmortal compositor. Hace dos años y medio logró un sueño acariciado, algo que pocos mortales logran: cantar en el Metropolitan Ópera de Nueva York, lugar considerado como la más importante casa de ópera en todo el mundo, también ha cimbrado con su voz distintos foros por todo el mundo, Colombia, Chicago, Puerto Rico, Niza, Seattle, España y Hong Kong, Polonia, entre otros. Fue fuertemente aplaudido en Sansón y Dalila, en Un Ballo in Maschera (Un baile de máscaras de Verdi, de 1883), Otelo (Verdi, de 1887) y muchas otras interpretaciones más.
Ha interpretado exitosamente Mcbeth de Verdi (de 1847): a principios de octubre de 2001 inició en el Palacio de Bellas Artes de México, causando delirio entre los concurrentes, habiendo invertido para este papel unos cuatro años de concentración absoluta en los tonos, matices, colorido, y preparación emocional también.
El exigente y conocedor público mundial de la ópera lo reconoce como uno cuya proyección se incrementará vertical y horizontalmente aún más en la constelación de barítonos. También se le conoce al ya famoso barítono Sulvarán como “El Conde” por su sólida presentación en el Metropolitan House de New York (con un aforo de 4,000 plazas), de el Conde de Luna de la ópera El Trovador, de Verdi (de 1853). La crítica opina que tiene una voz robusta y que canta con rigor dramático. Ha cantado junto a figuras como Plácido Domingo, Sherrill Milnes, Francisco Araiza, Vladímir Chernov y Fernando de la Mora, entre muchos otros.
Triunfador, Sulvarán opina de sí mismo estar en su mejor momento, ya en el umbral, los expertos opinan que aún va a madurar su capacidad interpretativa y potencia en su proyección de voz y tonalidades, por lo que dará sorpresas insospechadas por las alturas que logre conquistar cuando llegue a la cumbre operística del Bel Canto.
Siempre expresa públicamente y con orgullo su origen veracruzano; un digno triunfador hijo de Coatzacoalcos.